lunes, 10 de septiembre de 2012

Sueños II




19/09/2010                                                                                11:40 pm                                                                                           

El zócalo del centro, se ve diferente que la última vez que lo observé, ahora se ve más amplio y limpio sin mucha gente molesta alrededor, pero aunque es de día se ve un poco oscuro, tal vez sea por los árboles tan altos que hay alrededor.

Me dirigía caminando por un costado del zócalo, iba pasando frente a un edificio, cuando de repente. en una puerta abierta observé que mi madre se encontraba dentro, de igual forma entré para encontrarme con ella, cuando me di cuenta, dentro estaban varias personas sentadas alrededor de esa oficina, y en medio se encontraban dos hombres con armas y los rostros cubiertos, no tuve mas remedio que sentarme junto a mi madre. Después de un rato los hombres acordaron que matarían a todos ecepto a uno, y echaron a la suerte quien sería el que saldría ileso de ahí, por suerte, le tocó a mi madre, y la sacaron del edificio, pero yo tampoco quería morir en ese lugar, así comenzaron a matar uno por uno a los secuestrados, un tiro en la cabeza, a otro en el estómago, y así hasta que llegó mi turno, me levanté y forcejé con el hombre hasta que se disparó el arma, logré encajarle un lapicero en el ojo y salir corriendo como pude, encontré a mi madre en las esquina del edificio y nos dirigimos hacia otro para escondernos por si habían decido seguirnos, nos metimos y nos ocultamos, de repente apareció un enfermero y me llevó rápidamente a una sala de operaciones, pues el hombre me había herido.
Varias horas después desperté, mi madre no estaba, así que salí a buscarla, aun me dolía el abdomen pero me sentía bien, cuando salí de la habitación vi a los hombres que buscaban a alguien, desee que mi madre estuviera bien y que no se le ocurriera aparecer por ahí, así también me propuse huir, me escurrí hasta llegar al elevador, los hombres no me vieron, llegué a la planta baja y decidí salir de ahí.
Cuando salí del edificio noté que ya era muy tarde estaba aun más oscuro, pero el zócalo se alumbraba y vi que había mucha gente, así que decidí acercarme tal vez ahí no me encontrarían fácilmente, después de unos minutos me percaté que nada estaba bien en ese lugar, había  puestos, sí, pero anormales, y la gente de alrededor no eran humanos, eran bestias salvajes, por un lado había orgías, por otro devoraban a humanos, unos tenían cuerpo de humano pero rostros de animales como cerdos, y copulaban por todos lados, los otros parecían vampiros, y estaban comiendo carne humana, y bebiendo su sangre, uno de ellos volteó hacia donde me encontraba, atónita e inmóvil por tal ambiente me encontraba, y me miró fijamente, fue el único que se percató de mi presencia, después de eso, todo se volvió blanco y desperté…
۩ Apocripha/6 ۩



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